El Hallowen de Don Justo

Don Justo Rodríguez Braga, insigne y abnegado sindicalista asturiano, que por su valiente lucha en pos de los intereses de los trabajadores afiliados a su sindicato en particular, y de la Clase Obrera en general, fue elegido —ni se sabe cuánto tiempo ha— secretario general de la UGT de Asturias, nos sorprendió el pasado jueves 31 de octubre con unas declaraciones impactantes: “El auge de los sindicatos asamblearios es comparable al auge de la extrema derecha en tiempos de crisis […] El populismo gana terreno”. A ésto añadía “que los extremos se tocan”. Así, los sindicatos asamblearios como la CNT y los movimientos fascistas como España 2000, por ejemplo; son organizaciones similares, con mismos discursos e iguales métodos.

Estas terroríficas declaraciones causaron un fuerte impacto en los círculos de los sindicatos asamblearios —¿Qué calificará Don Justo, El Cowboy, como un sindicato asambleario?— que se sorprendían ante semejante alocución realizada delante de los delegados de la Unión Comarcal de Gijón y dirigida a alertar a toda la sociedad civil asturiana, trabajadores, empresarios y políticos sobre los inminentes peligros que se ciernen sobre ella de no mediar una respuesta eficaz contra esa personificación del mal que representan los asamblearios.

Sin embargo, desde estas líneas quisiera hacer un llamamiento a la calma, tanto para los sindicatos asamblearios como para la sociedad civil. La fecha escogida para rebuznar tamaña idiotez y tratar de esconder los múltiples y graves errores cometidos por la UGT en todo el estado, no fue otra que el 31 de Octubre, día de Hallowen.?Teniendo presente tan característica fecha podemos explicarnos el por qué de su actitud, truco o trato. Unos caramelinos para el Cowboy, convenientemente ataviado para la ocasión, y si no accedemos al inocente chantaje, Don Justo procede a su manera, mejor que tirar unos huevos – una acción violenta, antihigiénica y poco democrática – procede a esbabayar en la cara del tacaño y los espectadores allí presentes, una retahíla de improperios, obscenidades, descalificaciones y declaraciones hirientes cual Niña del Exorcista, acertado disfraz elegido para realizar tan malintencionada broma.

Únicamente así se explican tan lapidarias declaraciones. Intención de provocar y escandalizar al personal, cual punky ochentero, y de llevarse a la saca unos cuantos caramelinos, que en la UGT son muchos, muy pobres y con mucha fame.

Solo así, repito, solo así, pueden entenderse, y hasta echarse unas risas con ellas, las declaraciones del Cowboy ugestista. Solo así pueden entenderse, porque de otra manera habríamos de pensar que Don Justo es un demagogo y un mentiroso que trata por todos los medios, legales e ilegales – como en el caso de la persecución a Xuan Cándamo –, morales e inmorales, de frenar el avance e intentar destruir todo tipo de sindicalismo independiente de los dictados de su voluntad. Podríamos incluso aventurarnos a pensar que trata así de justificarse ante todos los desmanes y escándalos de corrupción que últimamente están saliendo a la luz sobre la UGT – desde Asturias hasta Andalucía –: el nepotismo, los EREs masivos a sus asalariados y los pactos para el cierre de empresas que conllevan a la destrucción de cientos de miles de puestos de trabajo y aseguran un punto clave en la estrategia de su sindicato: la Paz Social.

Paz Social, que bonito vocablo y que bien suena, pero que a tufillo a fascismo y a cierto bigotillo ferrolano…

Pero seguro que no es así, ¿Verdad qué no, Don Justo?

 

 

Fuente: http://www.glayiu.org/el-hallowen-de-don-justo.html