Los derechos fundamentales de los escaparates

El ensañamiento, a veces, no tiene limite. Lo de Génova sigue desde hace más de once años.

Once años, y luego se pretende que se celebre el acto final: la sentencia de condena definitiva, emitida por la Corte di Cassazione (el Tribunal Supremo italiano), a cargo de diez manifestantes. Sentencia emitida mientras que el modelo neoliberista explota y sigue empeorando la crisis económica mas larga de los últimos 40 años, y en toda Europa se borran los derechos conquistados y se van restringiendo los espacios de expression del conflicto.

El delito de “devastación y saqueo” es una herencia del código penal fascista todavía en vigor, un monstruo juridico utilizado de manera arbitraria y “politica” para repartir condenas exemplares.

Condenas que alguien tenía que explicar: en que consiste, exactamente, la “devastación y saqueo”? Porqué han sido responsables estas diez personas, entre las cientos de miles que fueron en Génova? En su discurso final, el Fiscal General Gaeta afirmó que este delito de marca fascista hay que reinterpretarlo en un contexto democrático, siendo necesario tutelar la libertad de pensamiento y de manifestación.

Recordamos muy bien como el Estado y su Fuerzas del “Orden” tutearon la libertad de manifestación durante la contracumbre del G8 en 2001, quando se determinó la “mas grave suspensión de los derechos democráticos en un país occidental después de la Secunda Guerra Mundial”, según Amnistía Internacional. Recordamos la devastación de los cuerpos y de las ideas producida por la militarización de una ciudad entera, los informes falsos, las fronteras cerradas, las cargas brutales, los disparos, los gases lacrimógenos, las detenciones arbitrarias, las torturas, las palizas, las falsificaciones y los encubrimientos.

Recordamos el saqueo de la vida de un joven y la devastación de su cuerpo después de su muerte.

Sobre todo eso, después de once años, la autoridad judicial italiana ha pronunciado su verdad: en Génova hubo una represión brutal y indiscriminada, pero no hay responsabilidades políticas; solo han pagado algunos miembros de los contingentes y algunos comandantes en campo. El Jefe de la Policía en la época, hoy es subsecretario del gobierno Monti, y solidariza, públicamente, con sus exsubordinados. Los manifestantes, mientras tanto, entran en la cárcel.

No nos esperábamos nada de bueno de este juicio.

Sin embargo, y a pesar de todo, nos quedaba el deseo de creer que a veces la realidad puede sorprendernos. Pero la realidad de hoy es que por lo menos cuatro de los diez condenados son destinados a la cárcel. Sobre su piel se escribe un mensaje para todos y todas: de ahora en adelante, será suficiente mirar alguien rompiendo un escaparate para recibir 6 años o más de prisión. Si además se ha ayudado en romperla, los años suben por lo menos a 10.

Después de esta sentencia, podemos decir que los escaparates han ganado a las personas. Y el mensaje no podría ser mas claro: que no intentáis salir a la calle y protestar, todos y todas en casa, soportando la crisis sin quejarse.

La campaña 10×100 se ha centrado sobre diez personas y sus destinos, pero creemos que haya logrado algunos objetivos políticos. No sólo la recogida de muchísimas firmas, sino también la información de una opinión publica hasta hoy en larga parte al obscuro de la existencia de este delito y de como lo se estaba usando para acabar con Génova2001. Un debate que ha llegado hasta los medias “mainstream”. Pero la campaña no se acaba ahora. En un cierto sentido, acaba de empezar.

No solo porqué queremos seguir abriendo espacios de debate sobre libertades y derechos, sino porqué tenemos que seguir en hacer llegar nuestra solidaridad a aquellas que hoy se encuentran en la cárcel.

La urgencia es que no se queden solas.

GENOVA NO SE ACABA. LA CORTINA TODAVÍA NO BAJA.

10x100 génova CNT Carlo