Horas Extra: no te dejes engañar

Las horas extra son ya por desgracia parte de la vida cotidiana en muchos centros de trabajo. Nuestra jornada de trabajo dura de por si la mitad del día laborable, y va en detrimento de nuestra vida personal. “Joder, me va a tocar hacer horas extra otra vez”. Menos tiempo personal y más esfuerzo dedicado a un trabajo que con demasiada frecuencia no nos hace sentirnos realizados, ni felices y que sólo nos deja un salario ridículo, teniendo además en cuenta lo que cuesta la vida. Empezamos a hacerlas y antes de que nos demos cuenta ya pasaron a formar parte de nuestra labor cotidiana.

¿Pero por qué las hacemos? ¿Por levantar el país, la economía, la empresa? Esos son argumentos de nuestros jefes, compañeros, el nuestro es el miedo al despido o la necesidad de llegar a fin de mes. Chantaje se define como amenaza de difamación o daño, o presión que mediante amenaza se ejerce sobre alguien para obtener de él dinero u otro provecho, para obligarle a obrar en determinado sentido. En el pasado las jornadas eran de 12 o más horas, con mucho esfuerzo, lucha y sangre hemos conseguido mejorar nuestros derechos durante el siglo pasado, y ahora los estamos perdiendo rápidamente. Por culpa de los grandes sindicatos que pactan con el Estado estos retrocesos, y por nuestra falta de organización.

¿Pero qué suponen? Para empezar evita al empresario la necesidad de contratar más personal en un país como este que ya cuenta con una tasa de paro de más del 20%. Ante el aumento de producción las empresas quieren seguir sacando el mismo beneficio a costa de que cada trabajador haga el trabajo de dos o más personas, a pesar del riesgo físico y mental y la pérdida de vida personal que esto conlleva para nosotros.

Si lo que necesitamos es un sobresueldo, debemos recordar que nuestra jornada laboral simple debería de por sí permitirnos vivir cómodamente, mantener una vivienda y educarnos y atender nuestra salud y la de nuestra familia. Esto sería posible sin una clase parasitaria como la empresarial que nutre sus privilegios a costa de nuestros esfuerzos y de nuestros problemas para llegar a fin de mes, o para desarrollarnos a nivel personal.

Por ley no se pueden hacer más de 80 horas extra al año y sabemos que en muchos centros de trabajo se hacen más. Compañero y compañera, ante la empresa sólo valen los acuerdos escritos, las palabras no valen nada, así que te aconsejamos que si te piden el esfuerzo de acudir a trabajar el próximo fin de semana o hacer horas extras entre semana, que te lo den por escrito. Además, exígeles también que conste por escrito la compensación que te van a dar, ya sea en dinero o en días, y que sea lo justo. Nosotros, por solidaridad, desde CNT siempre pedimeros que las horas extras sean recompensadas con tiempo de descanso y te anmimamos a ti a hacer lo mismo.

Si ya estás cansado de que tu jefes te tomen el pelo, de falsas promesas y constantes abusos, no dudes en pasarte por nuestros locales.

Organízate en CNT.

¡Si nadie trabaja por ti, que nadie decida por ti!